miércoles, 2 de febrero de 2011

Iluminar y agrandar los ojos

Conseguir un efecto de iluminación en los ojos, así como hacer que parezcan más grandes es una tarea sencilla. Lee bien y… ¡Presume de ojos!
Iluminar los ojos
Para iluminarlos, el truco está en utilizar sombras nacaradas debajo de las cejas, de manera que éstas parecerán más definidas y tus ojos parecerán más abiertos (y por tanto, más grandes).
Si quieres conseguir el mismo efecto también puedes optar por usar un lápiz de ojos de color rosa pálido, con el que podrás crear un efecto más natural y sin brillo.
Agrandar los ojos
Para agrandar los ojos, lo primero que debes revisar son tus cejas. Intenta disiparlas en la parte inferior para crear más espacio en el párpado, lo que hará que la zona del ojo se vea más grande. Por otro lado, debes procurar usar sombras claras, puesto que las oscuras harán tus ojos más pequeños. Extiende la sombra clara desde el párpado hasta las cejas.
Para seguir agrandando los ojos, usa el perfilador oscuro en la parte superior de las pestañas, terminando en la esquina exterior del ojo. En la línea inferior, tienes date toques difusos y ligeros. Finalmente, suaviza las lineas, difuminándolas para que no queden tan marcadas y usa el perfilador blanco en los bordes interiores.
Aplícate el rimel, haciendo hincapié en la parte superior y con mayor esfuerzo en el centro, dejando menos máscara en los extremos.

Trucos Para la Aplicación de la Máscara de Pestañas


¿Qué sería del maquillaje sin una buena máscara de pestañas? El producto que nunca puede faltar en nuestra casa es, sin duda, éste. Le aporta a tu mirada misterio, elegancia, distinción. No podemos pasar sin ella.
El color más usado es el negro, aunque hay más variedad de colores, con lo que puedes aportar a tus pestañas un toque de fantasía o de diversión:
Sigue estos 10 consejos para su aplicación y tu mirada será deslumbrante:

  1. Antes de poner el cepillito sobre las pestañas, limpia el exceso de máscara en un tissú. Así no te quedarán los antiestéticos pegotes.
  2. ¿Sabías que aplicando una capa de polvos sueltos aportarás volumen y harás que se vean las pestañas más espesas? ¡Aplícalo!
  3. Usa el rizador antes de poner la máscara. Abrirás el ojo, y al aplicar el rímmel, agrandarás la mirada.
  4. Si quieres un aspecto natural y además que tus pestañas espesen, aplica el rímmel sólo en la raíz, así las puntas quedan libres de producto y se separan líbremente.
  5. Para poner un toque diferente, maquilla las pestañas normalmente con el rímmel negro y cuando esté seco, pon en la punta otro del color de la sombra que hayas usado. Queda muy bonito y da alegría a la mirada.
  6. Mueve el cepillo en zig zag y desde la raíz a las puntas para que el producto quede bien repartido y cubra bien.
  7. Para las rubias, es mejor sustituir el color negro por el marrón.
  8. Si manchas tus párpados superiores o inferiores con la máscara, no te alarmes, coge un bastoncillo de algodón y con cuidado, frota la mancha. La borrarás sin tener que desmaquillarlo todo.
  9. No metas y saques el aplicador para coger más producto: así lo que consigues es que la máscara coja aire y termine secándose antes. Deja el cepillito dentro y gíralo hacia un lado y otro.
  10. Empieza a maquillar desde fuera y no dejes pasar las últimas pestañas del extremo exterior. Son las que hacen que obtengas unas pestañas en abanico muy sexys. Las 3 ó 4 últimas son las más importantes.
Pon los consejos en práctica y verás el cambio.

Cómo corregir una cara alargada y Maquillaje para caras redondas

Maquillaje para caras alargadas:

                                                   1195854488_1¿Os acordáis de Donna de la serie “Sensación de Vivir”? Ella es un clarísimo ejemplo de mujer con rostro alargado. Este tipo de caras suelen tener frentes anchas y barbillas muy largas. Pues al igual que las caras redondas, éstas  tienen su corrección, las alargadas no van a ser menos. Hay que hacerse con una base de maquillaje del color de la piel, un corrector más oscuro que la base y un corrector más claro. Para acortar visualmente, tendremos que eliminar en primer lugar las ojeras y después aplicar la base homogéneamente. Ahora es cuando viene el turno de las correcciones: Comienza por la parte alta de la frente, donde comienza el nacimiento del pelo y sigue hasta más o menos el centro. Pon corrector o base oscura en esa zona difuminando muy bien y sigue por la parte baja de la barbilla actuando de la misma forma: desde la parte central hacia abajo. Fija todo esto con polvos sueltos. El resto lo consigues con el colorete, que tendrás que poner de forma horizontal y no en dirección a las sienes. Los ojos además también deberán ser maquillados de forma horizontal, sin que las líneas de perfilados vayan tampoco hacia sienes. Los labios márcalos bien y tendrás todo el trabajo hecho. El corte de pelo, también hace una función muy importante. Vete a tu estilista y pídele consejo que entre ésto y lo que has aprendido hoy en cuanto a rostros alargados conseguirás verte guapísima.

Maquillaje para caras redonda:


williams-michelle-photo-xl-michelle-williams-6221856Las caras redondas se caracterizan por tener el mismo ancho que largo más o menos y para disimular ésto hay trucos de maquillaje que serán muy útiles a las chicas con este tipo de rostro que quieran afinar y alargar un poco el aspecto. Para crear el efecto se necesitarán luces y sombras que crearemos con corrector claro, base del tono de la piel, base más oscura y un colorete marroncito o polvos bronceadores. Para comenzar con el procedimiento, al igual que en cualquier otro tipo de rostro, se cubren las ojeras con el corrector y se disimulan si los hubiese, granitos o cualquier otro tipo de imperfección.
02257693b1323eeai3 Una vez hecho ésto se aplicará la base de maquillaje del mismo tono que la piel con una esponjita o con una brocha para ello dando golpecitos, sin arrastrar el producto para no borrar las correcciones previas. Se retocará el cuello y el escote si lo vamos a lucir para que no se noten cortes que afearían el resultado. Ahora aplicaremos las correcciones para afinar el rostro: con la base más oscura, haremos una línea vertical desde las sienes hasta la mandíbula  difuminando bien en los lados. Recuerda que no debe quedar una diferencia muy marcada entre los dos colores así que trabaja bien las uniones.
Puedes poner un poco de corrector claro en la parte baja de la barbilla difuminando bien también. Con el colorete o los polvos bronceadores, terminarás las correciones más importantes. Aplícalo con una brocha en la parte exterior de los pómulos. No lo estires hacia el interior de la cara. Sólo en la parte de fuera donde más sobresalga el hueso.
De esta forma, tendremos más claridad en las zonas centrales y la oscuridad en lo de afuera. Ahora es cuando tienes que decidir si destacar ojos o labios, pero sólo una de las zonas porque si maquillas manteniendo una misma carga de color en ambos, redondearás aún más la cara.

El Colorete

Aportar luminosidad a la cara es fundamental y resaltar sus mejores atributos, como la boca o los ojos, también. Para ello, usamos el colorete, un recurso muy utilizado ya en épocas antiguas, como por ejemplo en el siglo XVIII, cuando llegó a cobrar una gran importancia entre hombres y mujeres para reavivar el aspecto y realzar los rasgos.
Si bien en esta época se utilizaba de manera exagerada, en la actualidad somos capaces de utilizar este producto con gran sutileza, aprovechándonos de sus ventajas al máximo. Pero, ¿sabes cómo debes aplicarlo y en qué texturas se encuentra? Hoy despejamos todas tus dudas.


Variedades

Para empezar, te diremos que el colorete se encuentra tanto en crema como en polvo. Los coloretes en crema tienen una composición similar a la de las barras de labios, resisten al agua y a la transpiración, por lo que será la mejor opción para el verano o cualquier situación que te haga sudar. Sin embargo, los coloretes en crema son la opción más elegida por su facilidad de aplicación. La popularidad de ésta variedad de colorete ha permitido muchos avances tecnológicos, aportando un valor añadido a este producto. Ahora por ejemplo, es posible encontrar colorete en polvo con agentes hidratantes o unos polvos de tamaño muy reducido con pigmentos coloreados.

¿Qué necesitas para aplicarlo?

Además del colorete, sólo tres cosas: pincel de grosor medio con mango a tu gusto (cuanto más largo sea podrás trabajar con más comodidad) y brocha gorda y puelvos sueltos para rectificar (la brocha gorda debes utilizarla para la rectificación).

Cómo aplicarlo

El colorete se aplica en último lugar, es decir, después de haber maquillado el resto de la cara de manera completa. Para evitar placas y exceso de colorete, aplícalo primero sobre la mano para no dejar un exceso de producto en el pincel. Para aplicarlo correctamente, debes hacerlo en orden ascendente, con movimientos largos que unan el hueso con las sientes. Debes hacer varias pasadas para difuminarlo bien, pero siempre sin volver a cargar el pincel de colorete, sino en la misma aplicación. Para aumentar la permanencia, acaba pasando por encima las mano (importante que estén limpias y secas), apretando sin deslizar.

Según el tipo de rostro debes seguir una técnica específica que te permitirá realzar tus facciones.
  • Rostro redondo. A través del colorete es posible alargar el aspecto de tu cara. Para ello, deberás aplicar el colorete en forma de triángulo, formado por la zona de la sien, pasando por el lóbulo de la oreja y hasta el centro de la mejilla. Debes aplicarlo circularmente y colorear de forma tenue el centro de las mejillas y la punta de la barbilla con tono claro. Después, difumina bien el color oscuro en la mandíbula inferior, las sienes y el nacimiento del pelo.
  • Rostro cuadrado. Aplica el color horizontalmente, pasando por la nariz hasta la oreja y aportando un tono claro sobre los pómulos y uno oscuro en la raíz del pelo y en los maxilares en el caso de que sobresalgan.
  • Rostro alargado. Se aplica de forma horizontal empezando por los ojos, después a la altura de las aletas de la nariz y finalmente difuminándolo hacia la zona de las sienes. Utiliza tonos discretos y una plicación ligera que haga del colorete algo prácticamente imperceptible.
  • Rostro ovalado. El tono claro se aplica en las mejillas para dar un aspecto saludable y lso tonos oscuros se utilizarán para delimitar los contornos.
  • Rostro triangular. Si tu problema es la frente ancha, debes aplicar el tono oscuro en el nacimiento del pelo, a través de movimientos semicirculares con la curva abierta hacia el interior. Los tonos claros son utilizados, en este caso, para aplicar en la parte alta de los pómulos, cerca de los ojos, poniendo abajo un toque oscuro bien difuminado.

El color ideal para tus labios

Según para qué ocasión y qué acabados pretendas conseguir, hay unas reglas de color para estar perfecta y acertar de pleno con lo que quieres conseguir a la hora de maquillar tus labios. Además va a depender de tu tono de piel y tu pelo el color por el que tengas que decantarte al final pero para ponértelo fácil, vamos a hacer un pequeño resumen:

Aspecto Sexy:

El rojo es el rey de la sensualidad y cómo no de la noche. Además es un color todoterreno que sienta bien a morenas, rubias o castañas. Si quieres tener un aspecto perfecto, maquilla el resto de la cara con colores neutros y una base de maquillaje clara y verás cómo todas las miradas van dirigidas a tu boca.

Aspecto Inocente:

Los tonos nudes y los glosses en rosa bebé son idóneos para este aspecto. Para complementar el look inocente, maquilla el resto del rostro en rosas. Queda genial en rubias y en chicas con piel blanquita.

Aspecto Elegante:

Los granates y los rojos aciruelados valen para aportar sobriedad y elegancia a tu look. Quedan bien en chicas rubias cálidas(pelo rubio, con piel media y ojos marrones) y morenas frías (pelo oscuro, piel blanquita y ojos azules).

Aspecto Cálido:

Para conseguirlo hay que usar colores dentro de la gama de marrones y anaranjados, desde el más claro dentro de ellos hasta el más oscuro. Ideal para todas las mujeres, sean rubias, morenas, castañas o pelirrojas. Además si quieres adelgazar ópticamente unos labios muy gruesos, úsalos en mate. Perfecto para pieles doradas.

Aspecto Frío:

Usa colores malvas, violetas y fucsias para conseguir este look. Ideal para disimular los labios finos, y más si los colores son perlados o brillantes. Va muy bien en chicas de piel pálida.

Maquíllate según el tipo de piel

El color de la base deberá parecerse lo más posible al de nuestra piel, la clave para encontrar el color  perfecto  es probar, probar y probar.
A la hora de elegir el polvo y el rubor, lo primero que tendrás que hacer será reconocer el color de tu piel. Se pueden distinguir cuatro tipos de este diferentes: tez blanca, tez dorada, tez mate y tez oscura.

Tez Mate


Una tez mate, es la piel que respira perfección. Aunque muchas crean lo contrario.

Qué conviene

Debes favorecer el color de la piel con maquillajes dorados y tonos cálidos. El color de la base de maquillaje debe parecer invisible cuando se aplique.

Qué evitar

Debes evitar la frialdad que pueden dar al cutis los beigs, rosados y azulados. Evita también los tonos verdosos.

Consejos:

No debes nunca tapar el color natural de tu piel, ya que como hemos dicho antes, es quizás la tez más perfecta. A tu piel mate le sientan bien las texturas de maquillaje brillantes y satinadas.
Usa siempre un polvo trasparente ligeramente quebrado.
Y para un rubor apuesta por los tonos beige (dorados y rosas) o salmón.

Tez oscura


Qué conviene

Te favorecerá jugar con tonos tierras para conseguir un resultado cálido y sutil. Acorde con el aspecto oscuro de tu rostro tiene en forma natural.

Qué evitar

No debes aplicar colores que hagán derivar el tono de tu piel hacia un color aceite nada favorecedor.

Consejos:

Usa siempre un maquillaje de tonos terracota y que quedará impresionante. Puedes optar también por una base maquillaje de color beige- tostado o beige-dorado, que Resaltará el color de tu piel.
Siempre usa polvos transparentes o muy cálidos. Y un rubor de color tierra o terracota, y atrévete con los naranjas.

Tez blanca

Qué conviene

Debes realzar siempre la palidez de tu piel, tratando de evitar irritaciones, manchitas y otras imperfecciones características de este tipo de piel.

Qué evitar

Los maquillajes de tonos fríos dan matices azulados, y te aportarían un tono gris a tu rostro.

Consejos:

Como base de maquillaje puedes usar los tonos rosados o rosas cálidos, y se aportan detalles de color marrón mucho mejor.
Los polvos trasparentes o ligeramente rosados, serán los que beneficien a tu tipo de tez.
Utiliza un rubor de tono rosado pálido o salmón, y con ello conseguirás dar calor a la palidez de tu rostro. Hay una amplia gama de colores que puedes elegir.

Tez dorada


Qué conviene

Para este tipo de color de piel, debes potenciar la expresión del tono natural con colores cálidos. Te sentaran bien los tonos beige y tostados.

Qué evitar

No debes usar las bases de maquillaje rosadas o azuladas ya que enfriarían y darían un contraste muy pobre a tu piel.

Consejos:

El color del maquillaje que mejor se adapta a la tez dorada es el beige tanto dorado, como tostados suaves salmón. Debes elegir siempre tonos neutros.
Los polvos siempre deberán ser transparentes o beige tostado.
Aplícate un rubor que esté dentro de las gamas de marrón y terracota, o prueba con un tono anaranjado.

Cómo encontrar el color de maquillaje perfecto para nuestra piel


¿Tienes botes y botes de maquillaje amontonados y no usas ninguno porque el color que adquieres no es el adecuado a tu piel? A todas nos ha pasado alguna vez porque no sabemos dónde es el sitio adecuado en el que debemos probarnos el maquillaje. Solemos hacernos la prueba en la mano, y cuando lo aplicamos al rostro vemos que el tono no tiene mucho que ver con el de nuestra cara. Pues a partir de hoy, ya no tendrás problemas para dar con el color exacto para ti.

Es muy fácil: Coge un poquito de maquillaje de muestra en la yema de un dedo y pónlo en la zona de la mandíbula o el mentón.  Ahí difumínalo y si puedes velo a la luz del día, mejor que mejor. Si el tono se funde con el de tu piel, ese es el color adecuado, el que tendrás que quedarte. Para aprovechar algunos de lo que no usas porque son más oscuros, puedes usarlos como correctores o para hundir pómulos, falsear una barbilla, o disimular una papada.
En cambio si los que no usas es porque te equivocaste y elegiste un color más claro, úsalo para dar luz sobre las cejas, sobre el tabique nasal de una nariz chata, etc. (Lee dónde tienes que usar los claros y los oscuros más detalladamente aquí).
A partir de hoy,  ya no tendrás excusa para saber el color perfecto. Esto sólo se consigue así: probando y probando. No hay fórmulas mágicas.